Fowl and Furious: los pájaros contraatacan en este original juego para Amstrad CPC
Fowl and Furious, La misión está clara: recuperar el árbol.

Hay árboles que merecen ser protegidos. Y luego está el roble de Fowl and Furious, un árbol con seis nidos, cuatro temporadas de trabajo y un coro de pájaros perfectamente afinado. El problema es que los cerdos han decidido que toda esa madera les viene estupendamente para construir sus propias fortalezas.
Así comienza Fowl and Furious, una nueva propuesta original para Amstrad CPC presentada por Revive8Bit el pasado 6 de agosto de 2026. El juego parte de una situación que recuerda inevitablemente a cierto conocido conflicto entre aves y cerdos, aunque aquí la historia introduce su propio sentido del humor y una mecánica bastante particular.
El árbol ha desaparecido… y los pájaros quieren recuperarlo
Mientras los pájaros dormían, los cerdos se dedicaron a desmontar el enorme roble durante la noche. Cuando los protagonistas despiertan, descubren que el árbol prácticamente ha desaparecido y que su madera ha terminado convertida en nada menos que 50 estructuras, desde simples cobertizos hasta auténticas ciudadelas fortificadas.
La misión está clara: recuperar el árbol.
Pero hay un pequeño inconveniente. Los pájaros no pueden simplemente volar hasta las construcciones enemigas y destruirlas. De hecho, la propia historia explica con bastante humor que un pájaro cargado de rencor durante todo un invierno no consigue superar por sí mismo ni siquiera la valla.
Por suerte, todavía queda un último tramo del roble y algo de material improvisado para construir un mecanismo de lanzamiento.
Fowl and Furious, La misión está clara: recuperar el árbol.

Una vuelta de tuerca a la fórmula
En lugar de limitarse a derribar las estructuras, Fowl and Furious plantea la acción como una operación de recuperación de la madera: hay que ir desmontando las construcciones tabla a tabla, haciendo que cada pieza termine cayendo sobre los cerdos.
La idea permite imaginar partidas en las que la precisión y la elección del punto de impacto tendrán un papel importante. Las estructuras forman auténticos pequeños fuertes, por lo que encontrar la manera adecuada de provocar una reacción en cadena será fundamental para superar cada situación.
Y el juego tiene además un detalle bastante curioso.
¿Y si los cerdos tienen razón?
La historia no se cuenta únicamente desde el punto de vista de los pájaros.
Si desde el menú se pulsa UP, es posible escuchar la versión de los acontecimientos desde la perspectiva de los cerdos. Según ellos, el árbol estaba muerto, los pájaros eran demasiado ruidosos y nadie se ha preocupado jamás por preguntar a un cerdo qué quería.
Una decisión que incluso puede cambiar quién ocupa el papel protagonista: al escuchar su versión, los cerdos pasan a utilizar el tirachinas, mientras que los pájaros son quienes aparecen instalados tranquilamente en las construcciones.
Este pequeño detalle aporta una dosis de humor adicional y demuestra que Revive8Bit no se ha limitado a crear otro juego de lanzamiento de proyectiles, sino que ha querido darle personalidad propia.
Una nueva producción para el CPC
Fowl and Furious se presenta como un juego original desarrollado para Amstrad CPC, dentro de la actual oleada de producciones que continúan ampliando el catálogo de la máquina de 8 bits décadas después de su lanzamiento.
El proyecto ha sido presentado por Revive8Bit, que continúa mostrando nuevas creaciones y experimentos relacionados con ordenadores clásicos de 8 bits, aquí dispones del manual.
La propuesta destaca especialmente por su planteamiento desenfadado, su peculiar historia y una mecánica basada en utilizar las propias construcciones enemigas en su contra. Y, sobre todo, porque aquí no se trata simplemente de destruir por destruir: hay que recuperar el árbol que los cerdos se llevaron.




Angry birds de 8 bits.
Realmente curioso si, está bien diseñado, lo probaremos.