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Azimut: el tornillito maldito

Azimut, alineamiento del cabezal

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El azimut es el ángulo de inclinación del cabezal de un reproductor de casetes. En este artículo explicaremos cómo ajustarlo para obtener unas lecturas limpias y evitar los errores de carga por este motivo.

¿Qué es el azimut?

Azimut, o acimut (ambas acepciones están aceptadas por la RAE), es una de las 10.000 palabras de origen árabe que contiene el castellano. Hace referencia a un término astronómico que se usa para medir un ángulo concreto entre la Tierra y la bóveda celeste.

En el mundo retro, se usa también para medir un ángulo: la inclinación del cabezal de un reproductor de cintas. Conviene que este ángulo se acerque lo máximo posible a los 90º, para que la cinta sea leída limpiamente.

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El azimut es el tornillo señalado con una flecha
(imagen sacada de TecnoPlof!)

Si no has tocado el azimut para que te cargara una cinta con un juego grabado que te había pasado un chaval en el recreo, me temo que no has tenido infancia. En mi caso, recuerdo que tenía que coger a escondidas, de una caja de compás que mi padre guardaba celosamente de sus tiempos de estudiante, un destornillador especialmente pequeño.

Puede que tuvieras éxito en la operación y, girando el tornillo del azimut, lograras que cargase la cinta copiada. Sin embargo, se trataba de una victoria pírrica, porque, a partir de ese momento, el destornillador y tú pasaríais a ser inseparables compañeros.

Con horror, comprobabas que tus juegos originales habían dejado de cargar. Tendrías que ajustar el «tornillito maldito» para encontrar la exacta posición que en cada cinta, en cada carga, permitía que apareciera el esperado mensaje: Loading «JUEGO» block 1.

Azimut en Amstrad

Los reproductores de casete de Amstrad llevan un agujero pensado para estos fines, justo debajo de la pletina. A través de dicha obertura, cuando el play está en marcha, se puede introducir un destornillador Philips (de estrella) de precisión, pequeño y fino, y encontrar el tornillo que regula el azimut. A partir de ahí, girándolo suavemente, moveremos el ángulo del cabezal y, con ello, la capacidad del reproductor para leer la cinta de forma adecuada.

Azimut: el tornillito maldito
Obertura para acceder al azimut

Los Amstrad 464 Plus, por suerte o por desgracia, carecen de esta obertura y no queda otra que abrir la carcasa para acceder al azimut.

La lógica indica que, si el cabezal está inclinado, la cinta no apoyará de forma plana sobre su superficie y, por lo tanto, la lectura que hará el Amstrad de la información contenida en ella será incompleta o vendrá distorsionada.

Con el destornillador, tendremos que ir probando a girar el azimut hasta encontrar un sonido limpio, una sinfonía que todo amstradiano conoce bien, la cual permitirá al ordenador realizar la carga del programa sin errores. El read error b, en particular, puede ser indicativo de un cabezal inclinado.

Personalmente, sigue pareciéndome más fácil hacerlo a ojo, pero también existen algunos programas que nos permiten realizar este cometido.

Software para ajustar el azimut

Como curiosidad, en la época vendían kits para ajustar el azimut (¡quién lo hubiera sabido entonces!), donde te venía una cinta con el software concreto, un destornillador de precisión, plantillas de cartón para fijar el ángulo de giro y hasta un juego, por el otro lado de la cinta, para que pudieras comprobar si habías dejado el azimut niquelado.

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Azimuth Head Alignment Kit

Azimuth Head Alignment

Azimuth Head Alignment (Interceptor Software, 1985) lo que hace es emitir un sonido a una frecuencia concreta y dejar al Amstrad «escucharlo» durante un tiempo. Si el contador del programa llega a 1000, entonces significa que el azimut está dentro de los valores de tolerancia permitidos.

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Tape Head Azimuth Program

La manera de utilizarlo es la siguiente. Una vez tenemos pinchado el destornillador en la plantilla, giramos el azimut completamente en el sentido de la agujas del reloj (así lo aprietas del todo; si lo girases del todo al contrario, podría salirse). El contador del programa se detendrá y empezará a pitar. Entonces vamos girando lentamente el azimut en el sentido contrario de las agujas del reloj, hasta hallar el primer punto donde el contador del programa llegará a 1000 sin pitar. Marcamos ese punto de alguna forma, porque es uno de los extremos de la horquilla de tolerancia.

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Acto seguido, volvemos a accionar el programa para que empiece a contar y giramos el destornillador en el sentido contrario a las agujas del reloj hasta que empiece a pitar y el contador se detenga de nuevo. Entonces giraremos hacia el otro lado, en el sentido de las agujas del reloj, lentamente hasta encontrar el primer punto exacto donde el contador llega hasta 1000 sin pitar. Marcamos ese punto, porque constituye el extremo contrario de la horquilla de tolerancia del acimut.

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El punto óptimo donde debemos colocar el acimut estará en la mitad de estos dos extremos de tolerancia, tal y como se muestra en la fotografía de abajo.

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Punto óptimo del azimut, en mitad de su horquilla de tolerancia

Azimuth Locator

Otro programa interesante es el Azimuth Locator (Damir Petkovic, 1991). El funcionamiento es muy sencillo. El programa ofrece feedback visual de la carga y nuestro objetivo es que la barra de carga, de color naranja, sea lo más homogénea posible, esto es, que sea densa y con pocos agujeros; y también debe estar lo más centrada posible, coincidiendo con el pico de las barras verdes, que sirven de referencia.

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Azimut Locator en funcionamiento

Iremos moviendo el tornillo del acimut hasta conseguir la lectura más limpia que podamos, fijándonos en los parámetros comentados arriba (homogeneidad y posición centrada de la barra naranja).

¡UN CONSEJO FINAL!

Si es la primera vez que escuchas todo esto y tu Amstrad carga perfectamente las cintas, no se te ocurra tocar el azimut porque, a pesar de los programas existentes para regularlo, no en vano le hemos llamado el tornillito maldito.

Materiales y utilidades

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Fuente
Hilo de Alineador de azimuth de amstrad.esEl noble arte de girar el tornillo
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5 comentarios

  1. Uhf, el «tornillito maldito», ya lo creo. La de veces que tuve que tocarlo para cargar ciertas cintas. Y siempre de oído, buscando el sonido lo más agudo y limpio posible. El problema era que según dónde y cómo fueron grabadas las cintas donde guadabamos los juegos, había que mover el tornillito para afinar el instrumento.
    Pero cuando conseguíamos que cargara…..qué alegría!
    Saludos!

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    1. Eso mismo pensé yo. Supongo que si el azimut estaba tan desajustado que el Amstrad no cargaba ni siquiera un programa corto y poco exigente, como los comentados, no te quedaba otra que ajustarlo a mano hasta que cargara. Una vez cargado, ya podías utilizar el software para dejarlo bien calibrado y que te cargaran incluso los programas más largos. Entiendo que cuanto más largo es un programa, más probabilidades de fallo de lectura.

      En cualquier caso, para mí este tipo de software es más una curiosidad, porque de oído creo que se calibra igual o mejor.

      Un saludo!!

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